En octubre de 2010 viajé a México para trabajar en la Cumbre de Negocios, uno de los eventos de referencia en el panorama económico y político latinoamericano. Ese año contó con figuras como Bill Clinton, Carlos Slim o Carlos Fuentes entre sus asistentes.
El encargo llegó a través de Accenture, que participaba en el evento y necesitaba una instalación interactiva para su espacio dentro de la cumbre. Trabajamos en interactivos para pantallas táctiles e iPad en un momento en que ese tipo de instalaciones todavía eran novedad real, no un estándar.
Hay algo particular en trabajar en un evento de ese nivel: el contexto lo eleva todo. Las exigencias son distintas, los plazos son inamovibles y la instalación tiene que funcionar perfectamente desde el primer minuto porque no hay segunda oportunidad.
Una de esas experiencias que te recuerdan que el diseño siempre ocurre en algún contexto, y que ese contexto importa.