Barcelona Open BancSabadell: diseñar experiencias en contextos de alta exigencia

Otro año más (y van 5) parte del equipo de Internetría estuvimos en el Barcelona Open Banc Sabadell – Trofeo Conde de Godó,  la más antigua de las citas del tenis español y una de las más importantes a nivel mundial sobre tierra batida.

Trabajar en un evento como el Barcelona Open BancSabadell implica diseñar en condiciones muy distintas a las de un producto digital estándar. Aquí no hay margen para iteraciones largas ni para errores que puedan corregirse más adelante.

Todo ocurre en tiempo real.

Un torneo  para el que nos hace una especial ilusión trabajar por quinto año consecutivo ya que fuimos nosotros los que implantamos en su día su presencia en Facebook, Youtube, Twitter, Flickr y Blog, cada uno con una personalidad y con un tipo de contenidos diferente y consiguiendo el hito batir el Récord Mundial y convertirse ese año en el torneo de todo el Circuito ATP 500 y 1000 con más seguidores.

En esta 62º edición hemos colaborado con su title sponsor, Banc Sabadell en la creación de contenidos de calidad para redes sociales, con un gran éxito. Solo los primeros días de competición, se publicaron más de 7.500 tweets con el hashtag #bcnopenbs de más de 2.000 usuarios diferentes y generándose más de 30 millones de impactos.

La experiencia del usuario —desde la compra de entradas hasta la asistencia al evento— depende de múltiples capas que tienen que funcionar de forma coordinada: sistemas de ticketing, plataformas digitales, activaciones físicas, comunicación en directo.

Esto obliga a trabajar desde una lógica muy operativa. No basta con definir una buena experiencia sobre el papel; es necesario asegurar que cada punto de contacto es viable en condiciones reales.

Además, el contexto introduce variables difíciles de controlar: picos de tráfico, usuarios con distintos niveles de familiaridad digital, situaciones imprevistas durante el evento. Todo esto exige anticipación, pero también capacidad de reacción.

Desde el punto de vista de UX y diseño de servicios, el reto está en construir una experiencia coherente en un entorno dinámico. Donde cada interacción cuenta, pero donde no todas pueden diseñarse al detalle desde el inicio.

Esto refuerza la importancia de trabajar con sistemas robustos, con procesos claros y con equipos capaces de coordinarse en tiempo real.

Porque en este tipo de proyectos, la experiencia no se define solo en el diseño previo, sino en cómo se ejecuta.